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Drone de menos de 250 g: lo que realmente puedes hacer en Francia

«Pesa menos de 250 gramos, así que no hay reglas.»

La idea circula mucho, incluso entre propietarios que acaban de invertir varios cientos de euros en su aparato. Es falsa, y el error puede salir caro: las multas empiezan en 450 € y las infracciones más graves caen bajo el código penal.

La realidad es más matizada. Bajar del umbral de los 250 gramos aligera considerablemente las obligaciones. No exime de ellas.

Esto es lo que realmente se aplica, verificado en las fuentes oficiales, así como las trampas propias de la costa de Las Landas.

Lo que cambia realmente el umbral de los 250 gramos

La normativa europea clasifica los drones de ocio en categorías. Un aparato de menos de 250 gramos entra en la clase C0, la más permisiva. En comparación con un drone más pesado:

  • Sin examen teórico obligatorio. Los drones de 250 g a 25 kg exigen la formación en línea «Categoría Abierta A1/A3» y aprobar un cuestionario de 40 preguntas. Para un C0, no se exige.
  • Sobrevuelo de personas tolerado. Las demás categorías imponen distancias de seguridad respecto a personas no involucradas. Un C0 puede sobrevolar a personas aisladas.
  • Sin edad mínima para los aparatos C0 marcados como juguetes, mientras que en el resto el mínimo es de 14 años.

Es un alivio considerable, y explica por qué esta categoría se impuso entre viajeros y creadores de contenido. Pero no hace desaparecer ni el registro, ni las reglas de vuelo, ni las zonas prohibidas.

El registro: obligatorio en cuanto hay una cámara

Este es el punto que casi todo el mundo ignora, y el más fácil de sancionar en un control.

Un drone de menos de 250 gramos sin cámara no necesita registrarse. Pero en cuanto lleva una cámara — es decir, en la gran mayoría de los modelos vendidos hoy — el operador debe registrarse.

El registro se hace de forma gratuita en el portal AlphaTango de la DGAC (la autoridad de aviación civil francesa). Da lugar a un número de operador con el formato «FRA» seguido de 13 caracteres. Ese número debe colocarse de forma visible en el aparato, típicamente en una etiqueta pegada en el chasis.

Se trata del registro del operador, es decir, de la persona responsable, y no de cada drone. Un mismo número cubre todos los aparatos de un mismo operador.

Las reglas de vuelo que se aplican de todos modos

Sea cual sea el peso del aparato, estas reglas siguen vigentes.

120 metros de altura máxima, medidos desde el punto de despegue. Cerca de un aeródromo, este límite baja mucho, a veces por debajo de los 50 metros.

Vuelo a la vista exclusivamente. El drone debe permanecer visible a simple vista en todo momento. Pilotarlo solo mirando la pantalla, alejándose detrás de una duna o un edificio, constituye una infracción, aunque el enlace de video funcione perfectamente.

Vuelo nocturno prohibido, sin excepción para los drones de ocio, incluso con luces de posición. En una costa orientada de cara al oeste, esto merece anticiparse: las luces más bonitas también están más cerca del límite legal. La puesta de sol está permitida, la noche aeronáutica no.

Sin sobrevuelo de aglomeraciones de personas. Este es el límite del privilegio otorgado a la clase C0: sobrevolar a una persona aislada en la playa se tolera, sobrevolar una multitud — competencia, concierto, mercado, playa abarrotada en pleno verano — no.

Nunca perder el control del aparato, y ceder el paso a cualquier aeronave tripulada. Un helicóptero de rescate en aproximación siempre tiene prioridad: hay que aterrizar de inmediato.

Las zonas prohibidas: la verdadera trampa

Ahí es donde se producen la mayoría de las infracciones involuntarias, porque nada en el terreno las señala.

Está prohibido sobrevolar, entre otros: instalaciones nucleares, terrenos militares, prisiones, cercanías de aeródromos, monumentos históricos, reservas naturales y parques nacionales.

La herramienta de referencia es el mapa de restricciones de drones en Géoportail, que indica las zonas y las alturas máximas autorizadas. Debe consultarse antes de cada vuelo en un lugar poco conocido. Las aplicaciones de los fabricantes señalan parte de estas zonas, pero no son oficiales y a veces van atrasadas respecto a la normativa francesa.

En Las Landas, tres particularidades merecen atención especial.

Primero, la presencia militar. La zona de Biscarrosse y de la base aérea de Cazaux concentra amplias zonas de actividad militar, con restricciones poco intuitivas que pueden extenderse bastante mar adentro.

Luego, los espacios naturales protegidos. Gran parte del litoral de Las Landas está clasificado: reservas naturales, sitios Natura 2000, dunas protegidas. El sobrevuelo está regulado ahí, sobre todo en época de anidación de aves. Que una playa parezca desierta no significa nada.

Por último, el aeródromo de Biarritz, al sur, cuya zona de control se extiende más al norte de lo que se imagina.

Filmar personas: el derecho a la imagen

La normativa aérea autoriza el vuelo. No dice nada sobre el uso de las imágenes, y eso es un cuerpo de reglas completamente distinto.

No está permitido difundir imágenes que permitan identificar a una persona sin su consentimiento. Un rostro reconocible, una matrícula, una propiedad privada identificable: difundirlos sin autorización puede comprometer la responsabilidad de quien lo hace.

Esta distinción se entiende mal: muchos creen que un vuelo legal vuelve legal la publicación. Son dos cuestiones independientes. Un vuelo perfectamente conforme puede producir imágenes que está prohibido publicar.

En la práctica, para filmar una sesión de surf: filmar una silueta lejana entre las olas no plantea problema. Filmar a un grupo identificable en la playa y publicarlo en redes sin su consentimiento sí lo plantea. Por eso un profesional recaba el consentimiento explícito de las personas involucradas antes de cualquier difusión.

Lo que arriesgas

Las sanciones no son simbólicas.

  • Volar sin la certificación de formación, cuando se requiere: 450 €.
  • No poder presentar la documentación en un control: 38 €.
  • Las infracciones más graves, como sobrevolar una zona prohibida o poner en peligro a otros, caen bajo el código de transportes y el código penal, con penas que pueden llegar a varias decenas de miles de euros de multa, pena de prisión y confiscación del aparato.

Un drone de 249 gramos que cae desde 100 metros de altura sigue siendo un proyectil. La ligereza aligera los trámites, no la responsabilidad.

Resumen

Lo esencial a recordar:

  1. Menos de 250 g con cámara: registro obligatorio en AlphaTango.
  2. No se exige examen teórico, pero la formación en línea sigue siendo muy recomendable.
  3. 120 m máximo, vuelo a la vista, nunca de noche.
  4. Sin sobrevuelo de aglomeraciones.
  5. Verificar las zonas en Géoportail antes de cada vuelo en un lugar poco conocido.
  6. El derecho a volar no es el derecho a publicar.

Verifica siempre en la fuente

Este artículo refleja el estado de la normativa en su fecha de publicación, en julio de 2026. La normativa de drones cambia con regularidad, tanto a nivel francés como europeo. Antes de un vuelo en un contexto sensible, hay que consultar siempre las fuentes oficiales:

Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoría legal.

Las sesiones de surf de la costa de Las Landas pueden filmarse con drone, respetando este marco normativo. Descubre mi trabajo de Videógrafo.